martes, 14 de diciembre de 2010

B de ¿BAILAS?

Se escuchaba antes en las discotecas.

En las películas americanas de adolescentes, el chico no quiere ir al baile de primavera porque no sabe bailar, ¿y qué más dará?, digo yo. Pero es que por lo visto, esas cuencas de ponche rojo con apariencia de salsa agridulce, no llevan alicientes de felicidad. Aun que ojo, no por tomarnos unas copas articulamos mejor, es sólo que se nos independizan las articulaciones y nos desentendemos desvergonzadamente de sus actos y movimientos.

Hoy en día el que quiere bailar, o se mete a fama, o se va a un club de salsa. Una vez, Hermanamayor me llevó a uno de estos. Y bueno, qué decir. A ella es que le gusta mucho esto del bailoteo, pero a mí me cogió por banda un brasileño zumbón, me dio unas cuatro vueltas, que a mi parecer fueron mil, y decidió darse por vencido, porque resultó que yo, sin saberlo, había cenado palodeescoba astillado.

El caso es que a mí, que la gente "baile" en los sitios o no, realmente ni me viene ni me va, es algo que ya no llama la atención. Lo que de verdad verdad verdad me intriga, es cómo bailaremos cuando seamos mayores. Y no me digáis, que vosotros no os preguntáis en cada boda si no llegaréis a tener una coreografía tan sospechosamente ensayada como la mítica y universalmente extendida de "madres y tías"... ¿Vergüenza ajena, verdad? A ver quién se sonroja de aquí a unos años...

2 comentarios:

Aceituna dijo...

Baile del pollo rules.

Cristo dijo...

desconfío profundamente de a) los hombres que no beben cuando los invitan b) los hombres que bailan cuando sus amigos no lo hacen. No sé por qué no me fío. Nunca me ha fallado.